Como en el anterior bloque, que tuvimos que inventarnos un cuento para niños de cualquier edad de Educación Infantil, en este tenemos que crear tres cuentos o historias con una diferencia: el género literario. Uno representa la poesía, otro la novela y el último, el teatro. Por otra parte, hemos tenido que "fabricar" nuestro propio cuento.
Los cuentos que yo he realizado son:
- Poesía: "¿Quién soy?".
Para la realización de este primer cuento he escogido y "mezclado" dos de las estrategias que nos brindaba la profesora: los acrósticos y la adivinanza. He pensado que este cuento iría dirigido a niños del primer ciclo de Educación Infantil, concretamente para niños de edad de 3-4 años. He decidido fabricar este cuento ya que me ha parecido que iba a ser el más visual.
"Making-off"
En cuanto al formato del cuento, he utilizado un material que venden en la papelería parecido a la goma. Lo he escogido porque es muy moldeable y se puede usar para diferentes fines, y he seleccionado tres colores (azul, rojo y verde). Los he recortado con un tamaño creo que adecuado para niños de esa edad y he escrito el "cuento". Tras esto, he realizado unos agujeros en este material con un destornillador y he unido todas las "páginas" con una cuerda-hilo de color amarillo. He impreso una foto de un perrito y la he pegado en la última página, como se ve en las fotografías.
En cuanto al formato del cuento, he utilizado un material que venden en la papelería parecido a la goma. Lo he escogido porque es muy moldeable y se puede usar para diferentes fines, y he seleccionado tres colores (azul, rojo y verde). Los he recortado con un tamaño creo que adecuado para niños de esa edad y he escrito el "cuento". Tras esto, he realizado unos agujeros en este material con un destornillador y he unido todas las "páginas" con una cuerda-hilo de color amarillo. He impreso una foto de un perrito y la he pegado en la última página, como se ve en las fotografías.
¿Cómo lo contaría en mi aula?
Colocaría a los niños en media luna mirándome y yo estaría sentada enfrente de ellos enseñando el libro. Empezaría la actividad explicándoles que les voy a leer un pequeño libro y que tienen que hacer dos cosas: la primera, fijarse en las letras grandes y de distinto color e intentar recordarlas. Y la segunda, intentar adivinar... ¿quién es?
Les leería el cuento y antes de pasar la penúltima página haría una pausa y les preguntaría si se han fijado en las letras que les he mencionado antes y si se acuerdan. Entre todos, intentamos adivinar cuál es la palabra que está oculta en el acróstico, que en este caso es MASCOTA. Una vez descubierta la palabra, les preguntaría cosas como: "¿Alguno de vosotros tiene alguna mascota? ¿Qué animal es? ¿Juegas con él? ¿Le das de comer?", por ejemplo. Y tras esto, les preguntaría si saben de qué mascota está hablando el libro (si es necesario, para cualquiera de las dos actividades, volvería a leerlo). Y cuando descubran lo que es, enseñaría la última página y levantaría la pestañita, dejando ver el perrito que hay bajo ella.
- Novela: "¡Tape quiere tener amigos!"
Este segundo cuento está escrito en prosa y he utilizado el recurso de "historias mudas" (se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver, se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas).
Así que, he elegido 7 imágenes al azar:
y la historia que he inventado es...
Tape era un pollito que vivía en una granja muy chiquitita con sus padres, el gallo y la gallina.
Un día, mientras daba un paseo, vio a unos niños jugando en el parque y se dio cuenta de que eran muy felices. ¿Le dio mucha envidia! y deseó hacer amigos.
Así que, volvió a casa, cogió un bastón de su papá y fue en busca de amigos.
Recorrió montañas, lagos, desiertos, calles... pero no tuvo suerte. Así pasaron los días y los meses, pero un buen día se enteró de que esa misma noche había una fiesta.
¡Tape se puso muy contento! Y se fue a comprar una máscara, porque era tan vergonzoso que no se atrevía a ir sin ella...
Cuando llegó a la fiesta, hizo un montón de amigos y se puso más contento todavía. Conoció a una piedrecita que se llamaba Piru, que además de ser súper simpática, ¡era la que había organizado la fiesta!
Ella dijo que era su cumpleaños y que le invitaba a comer de su pastel.
Así que juntos se pusieron a comer de ese riquísimo pastel y Tape se quitó la máscara y se dijo a sí mismo que ¡nunca volvería a tener vergüenza!
Este cuento iría dirigido a niños de 3-4 años también, debido a la brevedad del mismo y a que es una historia demasiado simple para niños de más edad.
- Teatro: "¡A por las bestias!"
La estrategia que he utilizado para este último ha sido el de "la liberación de la mujer". He hecho que la persona que "salva" a alguien de los malos sea una mujer en vez de un hombre, como esta estipulado. La obra está pensada para un aula de segundo ciclo de Educación Infantil (niños de 4-5 años), concretamente para un aula que cuenta con 14 alumnos en total. Los papeles se repartirán de la siguiente forma:
- 6 árboles
- 1 niño
- 1 "niña con el pelo tan amarillo como el sol"
- 1 "niña con el pelo tan rojo como el fuego"
- 1 "niña con el pelo tan negro como la noche"
- 2 animales salvajes / bestias
- 1 sol
- 1 luna
La historia transcurre en un bosque.
Narrador: Había una vez, hace muchos años, un niño que vivía en un pueblecito entre dos montañas muy grandes y que presumía de ser muy valiente.
Niño: “¡Me voy con mi espada a luchar contra las bestias!”
Narrador: Pero él nunca se había enfrentado a ninguna de esas bestias... ¡ni siquiera se había acercado al bosque oscuro que había en el pueblo!
(Pasa el “sol”) Narrador: Así que un día decidió ir allí, aunque muerto de miedo...
(Aparecen los “árboles”, el niño llega y anda entre ellos)
Narrador: Estuvo durante horas andando entre los árboles agitando su espada en el aire, haciéndose el valiente. De repente, escuchó unas risas a lo lejos.
Niñas: “Jijijijijiji”
Narrador: Y fue a investigar. Cuando llegó al sitio de donde salían esas risas se dio cuenta de que eran 3 niñas jugando y saltando en el camino. Una de ellas tenía el pelo tan rubio como el sol, otra lo tenía tan rojo como el fuego y la otra lo tenía tan negro como la noche.
Niño: “¡Niñas! Os van a comer las bestias si no os vais del bosque. ¡Iros! ¡Yo os protegeré!”
Niña rubia: “Las bestias no nos dan miedo”.
Narrador: Entonces, la niña que tenía el pelo tan rojo como el fuego, dio un paso hacia él y dijo:
Niña morena: “¿Tú les tienes miedo? ¿Eres un miedica?”
Narrador: En ese momento, una ráfaga de viento llegó al bosque (“árboles” silban y soplan mientras mueven sus ramas).
Narrador: Los cuatro pegaron un brinco y se miraron entre ellos. No se habían dado cuenta, pero la noche había llegado... (pasa la “luna”).
Narrador: Y de repente... ¡zas! (aparecen los “animales salvajes” al lado de los “niños”). Dos animales enormes saltaron de entre los árboles gruñendo:
Animales salvajes: “¡¡¡¡Grrrrruuaar!!!!”
Narrador: Los niños se asustaron muchísimo y se abrazaron entre ellos. Pero la chica con el pelo tan rojo como el fuego sacó de su bolsillo un trozo de pan que le había sobrado y se lo tiró a las bestias.
Niña pelirroja: “¡Tomad! Coméoslo todo”
Narrador: Y dirigiéndose a los demás niños gritó:
Niña pelirroja: “¡¡Corred, chicos!! ¡Ahora están distraídos!”
Narrador: Y los cuatro corrieron como balas fuera del bosque (se van los “árboles”). Llegaron a una zona despejada y se despidieron. El niño se sentía un poco avergonzado porque siempre iba presumiendo de lo valiente que era... Pero la chica del pelo tan rojo como el fuego se enfrentó a las bestias! Y a partir de ese momento, los cuatro se hicieron muy muy amigos y salían todos los días a luchar contra más bestias.
FIN
Narrador: Estuvo durante horas andando entre los árboles agitando su espada en el aire, haciéndose el valiente. De repente, escuchó unas risas a lo lejos.
FIN
Esta actividad me ha venido muy bien para darme cuenta de que ser maestra a veces... ¡no es fácil! Es una técnica muy buena para contar con libros en la biblioteca de aula, la propia creación de los mismos. Sin embargo, por lo menos a mí, me ha parecido un poco complicada su realización. Quizás porque tuve poco tiempo para prepararla o no estaba muy espabilada, pero así ha sido.
El cuento que he creado en concreto, si hubiese tenido más tiempo o recursos lo habría realizado de otra manera. Mi idea era poner diferentes imágenes en las páginas y que el libro se abriese de forma diferente. Es decir, en vez de abrirse las páginas como un libro normal, que se fuesen abriendo cada una hacia una dirección: una hacia la derecha, otra hacia abajo, otra hacia la izquierda... así hasta llegar a la página final (la de la fotografía) que se quedase en el centro.
Sin embargo y como ya he mencionado, aunque es una tarea costosa, me parece muy interesante y divertida. Creo que a los niños les gustaría mucho tener cuentos en clase creados por mí o por ellos mismos. Sin duda esto me lo guardo para un futuro.
Sin embargo y como ya he mencionado, aunque es una tarea costosa, me parece muy interesante y divertida. Creo que a los niños les gustaría mucho tener cuentos en clase creados por mí o por ellos mismos. Sin duda esto me lo guardo para un futuro.
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