Se trata de una reflexión personal seccionada por bloques o temas del aprendizaje que hemos recibido a lo largo de este segundo semestre en la asignatura de "Literatura Infantil".
BLOQUE 1: Libros infantiles de autor. Análisis y selección.
Los poetas, novelistas y autores teatrales que ponen sus capacidades al servicio del niño y del adolescente logran adecuar el lenguaje literario a la capacidad de percepción infantil. Utilizan la metáfora afectiva y consiguen establecer una comunicación entre el protagonista y el lector, además de incidir en el desarrollo del niño en todos los niveles afectivos y de conocimiento propuestos en la etapa de Educación Infantil. La literatura infantil ayuda al niño a aumentar su marco de referencia. Lo hace creando otros mundos, forjando hechos que la imaginación infantil concibe como vivencias posibles y personajes con los que compartir la anécdota.
Según María Moliner, la Literatura es el arte creado con palabras, y su objetivo primordial es como el de cualquier otras artes: crear un objeto artístico que, en este caso, llamaremos obra, libro, texto, etc. Sin embargo, esto no significa que la literatura no pueda enseñar, provocar una reflexión profunda en el lector sobre el tema tratado o plantear cuestiones morales. Aquí es donde entra el término de Paraliteratura, propuesto por Marc Angenot en 1975.
Los textos paraliterarios presentan casi todas las características de los literarios, pero difieren en algunas de ellas de forma que no pueden considerarse, propiamente, Literatura. Para que quede más claro, un texto es considerado literario si cumple con las siguientes características:
- Su primer objetivo ha de ser el artístico
- La función lingüística predominante será la función poética
- Debe pertenecer a uno de los tres géneros literarios: narrativa, poesía y texto teatral
- Ha de ser un texto de ficción, aun cuando esté inspirado en hechos reales
A lo largo de la historia, los adultos han escrito textos para niños cuyo principal objetivo era el de memorizarlos o educarlos en el conocimiento del entorno. Es decir, ha existido una paraliteratura infantil de carácter moralizante o didáctico porque se consideraba que todo lo que se le ofreciera al niño debía aportarle algo útil.
Sin embargo, en el siglo XX por fin se hace una reflexión acerca de esto y se consigue pasar de paraliteratura a literatura infantil.
En cuanto al texto teatral, sabemos que todo queda en manos del diálogo. Se escribe para ser representado. Es un género mucho más ameno, sin embargo, por la nula o escasa capacidad lectora de los niños de menos de 8 años, es un género que se ve desfavorecido. Y los adultos, por su parte, prefieren la prosa a la hora de la transmisión oral. Por otro lado, es preciso que este género esté presente en la escuela como medio pedagógico. Despiertan en el niño el sentido crítico puesto que una obra de teatro, una película, un libro, solo presentan una versión subjetiva de un hecho. Y el papel del maestro es poner de manifiesto esta característica a los ojos de los niños.
La actividad teatral permite al niño:
- Hablar y mejorar su lenguaje
- Interesarse por la lectoescritura
- Situar espacial y temporalmente el tema tratado
- Poner en práctica ciertos medios de expresión artística
- Familiarizarse con el lenguaje no verbal
- Desarrollar la psicomotricidad
Es cierto que un niño de infantil no tiene necesidad del teatro para hacer todo esto, pero la actuación dramática le permite afrontar todas estas actividades bajo un aspecto quizás más motivador y más coherente.
La poesía, por su lado y al igual que los demás géneros literarios, está al alcance del niño. Pero sin duda se debe a la falta de sensibilidad estética de los maestros y al desconocimiento de textos, autores y posibilidades de aplicación. Los autores actuales tienen en cuenta las características fundamentales que deben cumplir la poesía y presentan al niño juegos de palabras, metáforas que se convierten en adivinanzas y poemas al estilo del “nonsense” inglés.
Algunas de las características fundamentales de la poesía de Gloria Fuertes, la autora española de poesía más conocida, son:
En cuanto a la forma: Rima fácil y sonora / Juegos de palabras / Juegos fonéticos y onomatopeyas / Brevedad / Invenciones léxicas / Simbolismo infantil...
En cuanto al fondo: Absurdo / Personajes llamativos / Fantasía / Elementos mágicos / Experiencias reales / Niños o animales personificados / Carácter lúdico...
La poesía es un medio excelente de ruptura con lo impersonal y con lo rutinario del aula y de la lengua. Transgredir lo establecido para dar rienda suelta ala imaginación creadora es un ejercicio evasivo que además fomenta la organización personal de la palabra y la estructuración mental.
Los textos de autor involucran al niño en la trama, permiten que se identifiquen con el protagonista de la historia que cuentan, haciéndoles a su vez los protagonistas de la misma. Por eso es tan importante el protagonista. Éste puede y debe favorecer la maduración psicológica en el niño lector en tres campos: la interiorización del yo, la inserción social y el desarrollo lingüístico. Y aquí entra la importancia del cambio sufrido por la literatura en el siglo XX, ya que los protagonistas pasan de ser meros arquetipos planos, a ser simples y cercanos, expresando siempre qué hacen, cómo lo hacen y por qué lo hacen.
En este bloque hemos aprendido a analizar los textos de autor. Un maestro debe aprender a elegir un buen libro a partir de los gustos o necesidades de los niños, elegir lo que los niños deben conocer, lo que debe guiar su vida. Y para esto, debe fijarse en varios aspectos.
En primer lugar, en el formato.
- Aspecto externo. Hay que tener en cuenta la manejabilidad del libro (el tamaño y el grosor de las páginas), por si contamos con niños que tienen algún retraso madurativo o alguna discapacidad de carácter motor, o simplemente por si los niños son muy pequeños. También es importante (aunque no imprescindible) que la portada sea atractiva, llamativa, para ellos.
- Ilustraciones. Van desde una necesidad en los primeros años, a un mero adorno en los últimos. En cualquiera de los casos, no deben ser estereotipadas y llanas sino sugerentes. Deben provocar sensaciones y sentimientos a través de las formas y de los colores, y presentar una original versión del mundo.
- Tipografía. La letra de los libros se va ajustando a la evolución de los aspectos fisiológicos que intervienen en la lectura: el campo visual y el tamaño de las fijaciones que realizamos. La legibilidad tiene también que ver con los espacios entre caracteres, entre palabras y, sobre todo, entre líneas.
Una vez revisado el formato, nos centraremos en el contenido.
- El tema. El tema principal y los secundarios deben responder al interés de los lectores a los que va dirigido a las características del momento evolutivo en el que se encuentran.
- La estructura. Una narración puede contar con una estructura lineal (planteamiento, nudo y desenlace) y a partir de los 8-9 años, pueden incluirse “flash back” y otras rupturas de la linealidad.
- El/la protagonista. Deben responder al momento evolutivo real de los lectores y deben permitir la identificación de los lectores.
- Valores y contravalores. En cualquier texto se exponen valores y contravalores que adornan no solo al protagonista sino al resto de personajes.
La elección de los libros también corre a cargo de la edad de los lectores.
- Libros para bebés. El niño, desde el tercer mes, no sólo puede leer, sino que es necesario que lo haga. Naturalmente, a través de la imagen.
- Las primeras historias. El niño/a vive en un mundo de fantasía en el que todo lo que le rodea cobra vida, se identifica con los personajes fantásticos...
- Tres años. No necesita verdaderas historias, sino secuencias en las que un personaje familiar cumpla ciertas acciones. Las ilustraciones son más importantes que el texto.
- Cuatro años. Los temas preferidos serán las historias tradicionales de aldeanos y princesas, de encantamientos y magia, de alfombras voladoras, enanos y gigantes.
- Cinco años. Serán relatos de aventuras, reales, con protagonistas niños.
Conclusión
Hemos aprendido bastantes cosas con este primer bloque. Desde historia de la literatura y sus características, hasta diferenciar entre literatura y paraliteratura, pasando por los tres géneros literarios.
Aunque, básicamente, lo que hemos aprendido en este bloque es a analizar textos de autor. Creo que es una actividad que en un futuro puede ser muy efectiva para mí como docente. Como ya he mencionado, es una manera bastante práctica de seleccionar los libros adecuados para un aula en concreto. No todos los libros van dirigidos para todas las edades, no todos tienen el mismo tipo de ilustraciones, no todos pertenecen al mismo género literario, no todos tratan los mismos temas... Y es importante saber analizar algunos aspectos para realizar finalmente la elección más conveniente.
Ya sé que cuando esté al mando de una clase de Educación Infantil, podré seleccionar a mi gusto los libros que van a formar parte de mi biblioteca de aula, atendiendo al momento evolutivo de mis alumnos y a sus necesidades personales.
BLOQUE 2: Textos folclóricos. Selección y adaptación.
El origen de la palabra “folclore” data de 1846. Las tres características de los textos folclóricos son:
- Anonimato. Ya que un texto tiene tantos autores como personas lo han narrado a lo largo de los siglos hasta el momento en que alguien lo fijó a través de la escritura.
- Oralidad.
- Multiplicidad de variantes. Debida a la transmisión vertical pero, sobre todo a la transmisión horizontal y a la adaptación de los textos a las culturas que los acogieron.
La tradición oral es la historia de un pueblo y con el tiempo ha pasado a formar parte de la tradición escrita. Los textos folclóricos en verso se han relacionado siempre con el juego y están íntimamente relacionados con la música y el movimiento corporal. Los cuentos folclóricos se consideran literatura “de grupo” o “de familia”. Algunos tenían función religiosa o mágica, otros función iniciática, otros función didáctica y otros, función lúdica.
Con el paso del tiempo, la sociedad relegó a un público infantil estos textos sencillos y populares, restándole interés desde el punto de vista literario. Sin embargo, la incorporación de estos textos a la escuela supone hacer que el niño viva la palabra que ha perdurado durante generaciones, llenarlo de la afectividad de la comunicación de tú a tú e incorporarlo a su cultura o a otras culturas ancestrales.
Los textos en prosa son textos para recitar, textos para cantar y textos para jugar. Por su lado, los textos en prosa serían los mitos, leyendas, fábulas y cuentos.
Cuando hablamos de textos folclóricos, los que recibieron la atención principal son los cuentos maravillosos o cuentos de hadas. La estructura interna presenta tres momentos clave: la fechoría inicial (planteamiento), acciones del héroe (nudo) y desenlace feliz en casi todos los casos.
En estos cuentos, las fórmulas de entrada y salida son importantísimas, aunque antiguamente tenían más importancia y estaban más elaboradas, ya que las de apertura poseían carácter de invocación, y las de cierre tenían carácter de conjuro y de exorcismo.
Los motivos de los cuentos son “lugares comunes” básicos y universales de los cuentos en los que se refleja la esencia del cuento: los deseos, miedos, ilusiones humanas... Los motivos principales son:
- Tesoros ocultos, física o psicológicamente
- Viajes y búsqueda
- Fuga y persecución
- El reino de los muertos o el reino de las hadas
- La búsqueda del amor
- El huérfano maltratado
- El hermano más pequeño
- La muerte y la resurrección
- El sol y la luna, como realidad e irrealidad
A su vez, los personajes principales son: El héroe y/o la heroína / El enemigo / Las hadas / Los duendes / Los gigantes / Los ogros / Las brujas / Los magos / Los genios / Los animales mágicos / Los objetos mágicos / Los acompañantes.
Los arquetipos más frecuentes son:
- La madrastra / El padre viudo y sometido por la madrastra / Príncipes y princesas / Resucitar con un beso / Comerse a los niños.
Los recopiladores del folclore serían únicamente meros transcriptores de los textos que las gentes del pueblo les narraban y preferían ser fieles a la narración original. Sin embargo, otros adaptaron los textos con la intención didáctica o moralizante que refleja la filosofía de una época.
Los grandes recopiladores de los textos folclóricos de tradición oral son Charles Perrault, cuyos cuentos cuentan con dos únicas características: simplicidad y mesura, los hermanos Grimm, los grandes clásicos de los cuentos de hadas, y Hans Christian Andersen, cuyos relatos están marcados por muchos elementos personales y una extrema y dedicada sensibilidad.
Perrault repite las fórmulas características y típicas del cuento y la frase estereotipada para dar más intensidad y ansiedad. Además, pretendía juntar lo moral con lo humorístico y, en muchos cuentos, la carga irónica es tan elevada que resulta difícil saber si lo que hace es premiar, castigar o burlarse de la conducta del personaje. Se premian la astucia, la paciencia y la humildad mientras se castigan la inmadurez y la insolencia y se ridiculiza a las clases populares.
Los hermanos Grimm realizan textos más estudiados y más utilizados en la educación de los niños. Crearon una de las recopilaciones más importantes del mundo con un primer afán meramente conservacionista, fruto de su ideología romántica y nacionalista.
Los cuentos de Andersen tienen un final triste, ya que el autor sentía gran simpatía por los desgraciados e infelices, y en casi todos se traslucen sus complejos, sus deseos y sus infelicidades. Los temas recurrentes son Dios, la religión, la muerte, la incomodidad con el mundo, el joven rechazado...
En nuestro país, los grandes recopiladores son: Fernán Caballero y Saturnino Calleja.
Por nuestra parte en nosotros, como futuros docentes y padres, está la responsabilidad de retomar esta literatura, reivindicando el valor de los cuentos orales como recurso lúdico y pedagócio y hacer de la literatura un mundo mágico donde no exista la obligatoriedad, sino la voluntad por descubrir nuevos mundos. Para esto, tenemos que tener en cuenta la edad de los pequeños:
- Entre los 0 y los 2 años. Nanas, cuentos-juego, historias rimadas sencillas con música o no, textos en verso asociados a movimientos con el adulto, cuentos de fórmula cortitos.
- Entre los 2 y los 4 años. Cuentos de animales, cuentos maravillosos sencillitos y reiterativos.
- Ente los 4 y los 6 años. “La edad de los cuentos”, aquella en la que la fantasía es parte de la realidad y la de dejarse llevar por el ritmo y el absurdo de retahílas y concioncillas.
Los cuentos folclóricos no deben reducirse con la excusa de que el niño no va a entenderlos. Pero sí podemos realizar una adaptación similar a la que llevaron a cabo los hermanos Grimm para eliminar aspectos morbosos.
A la hora de elegir los cuentos, hemos de tener en cuenta la edad de los niños pero también tenemos que mantener este simbolismo además de los roles de los personajes y los motivos principales que se revelan en la historia. Si no lo hacemos así, habremos creado un cuento posiblemente muy bonito y adecuado para nuestros alumnos, pero no será una adaptación sino un texto inspirado en otro.
Conclusión
El segundo bloque habla del folclore y de las formas de transmisión oral. En este tema he descubierto algo para mí poco conocido, como es el folclore. Sí es cierto que conocía muchos de los cuentos que hemos estudiado, como cualquier persona de mi edad, pero me ha encantado conocer las versiones oficiales y las modificaciones que han ido sufriendo a lo largo de la historia. Los hermanos Grimm son, creo, los recopiladores más conocidos hoy en día por mi generación. Supongo que se deberá a que iban dirigidos expresamente para los más pequeños, no como las adaptaciones de Perrault, con un carácter más morboso y sexual.
Lo que hemos aprendido es a adaptar un cuento folclórico. En concreto uno llamado “El hombre de la piel de oso”, con el cual utilizamos algunos arquetipos y motivos ya conocidos, o por otro lado, inventados por nosotras mismas. Todo esto sin modificar la estructura inicial, claro. En eso se basa una adaptación.
La verdad, me ha parecido interesantísima esta actividad. Creo que para un futuro va a ser prácticamente necesario que sepamos realizar adaptaciones de los cuentos. Algunas veces nos encontraremos con el caso de algún alumno que trae un cuento a clase, pero no está adaptado al momento evolutivo de los pequeños, o no es apropiado para ellos. O algunas veces encontraremos cuentos muy bonitos por ahí y querremos que los niños se diviertan con él o, por qué no, aprendan algo de él (en algunos casos, ya que sabemos que el mero objetivo de éstos es entretener), pero debido a su contenido son apropiados para niños de más edad. Pues en esos casos tendremos que realizar una adaptación.
Porque tan importante es contar con una biblioteca extensa en el aula, como en la mente. Los niños merecen que nos lo “curremos” un poquito.
BLOQUE 3: La hora del cuento.
La lectura es muy importante en los primeros años. Y así como ayudamos a los niños a descubrir el mundo, debemos ayudarlos a descubrir también el placer de escuchar cuentos. No es sencillo crear el clima propicio para narrarles o leerles en voz alta un cuento, ni tampoco son automáticamente buenos oyentes. Pero debemos considerar que tampoco es largo el que le requieren los programas de televisión, algo que utilizamos actualmente como “niñera” mecánica.
Una vez ingresan en el colegio, debemos partir de la premisa de no convertir el momento de lectura en una ocasión más para “enseñar”, sino que la literatura debe ser disfrutable por sí misma.
La interactuación es imprescindible en la narración o la lectura de textos literarios a niños pequeños, porque a través de ella los introducimos en la historia, mantenemos su atención, comprobamos sus niveles de comprensión, encauzamos la atención hacia determinado personaje o determinada acción, asentamos el vocabulario... La lectura o narración se interrumpe para preguntar o proponer cosas tales como: el tema que se desarrollará / las acciones que desarrollarán los protagonistas / el probable desenlace / la función de los antagonistas / el espacio donde se desarrollará la historia...
A su vez, una narración o lectura oral sólo permite valorar la historia y asimilar los elementos esenciales del contenido. Por lo tanto, las preguntas finales que hagamos a los niños deben actuar en estos dos planos y no pretender la memorización de detalles irrelevantes que el receptor desecha en aras de la comprensión global.
Existen tres formas claves de narración de cuentos:
- El cuentacuentos.
Hay un algo mágico en la relación que se entable entre el narrador y su audiencia: algo cálido y personal que permite sentir la recreación de ese cuento. En esta estrategia no se utilizan ilustraciones, pues las únicas imágenes que el receptor ve las crea su imaginación y ésta es, precisamente, la mayor virtud del cuentacuentos: la capacidad de generar imágenes en la mente del que escucha, la capacidad de desarrollar la fantasía, la imaginación.
En Educación Infantil, un cuentacuentos debe contar una historia con abundancia de onomatopeyas, repeticiones y expresiones de la lengua oral. Además de esto, es importante el ademán, la voz y las palabras, la pausa oportuna, el cambio de ritmo para que el pequeño oyente visualice los personajes y sus peripecias.
A través del relato los niños aprecian el valor musical del lenguaje, desarrollan su capacidad de comprensión auditiva, escuchan, comprenden y reaccionan adecuadamente a la palabra hablada. Las palabras escuchadas y claramente comprendidas serán más fácilmente reconocibles cuando el niño se inicie en la lectura. El desarrollo del vocabulario es fundamental en estas edades. Los aspectos esenciales que hay que tener en cuenta son:
- El maestro debe conocer gran cantidad de cuentos de distinto tipo
- Se debe elegir el narrador entre los distintos tipos de narradores que existen
- Debe tener una fórmula de inicio y de cierre, vale igual tanto una existente como una inventada
- La entonación general se debe ensayar previamente
- El ritmo es importante, dependiendo de la historia que se esté contando
- La pausa misteriosa
- La entonación cálida del cuentacuentos debe romperse de vez en cuando según el momento del cuento, por lo que el volumen es muy importante
- La expresividad
- El hilo del cuento ha de ser la materia prima para recrear la historia en el momento de contarla, no es necesario aprenderse un cuento de memoria
- Onomatopeyas
- Hipérboles. Exagerar los elementos de la narración hará abrir los ojos a los que escuchan
- Personificación
- Comparaciones
- Voces y personajes. Es interesante escuchar un cuentacuentos que es varias personas a la vez, sólo cambiando la voz y la expresión
- El diálogo con el público es primordial, les hará meterse dentro de la historia
- El disfraz también es un elemento importante, dependiendo del tipo de cuento y de la forma de contarlo
- La narración con libro
Hay cuentos para ser contados, y otros para ser leídos. Sin embargo, hay un tipo de libros que requieren la muestra de imágenes o ilustraciones. Es muy parecida a la de cuentacuentos porque en realidad no se lee, sino que se cuenta, pero con el apoyo de las imágenes. El narrador va recreando la historia a través de las ilustraciones que muestra a los niños y va asegurándose de que se fijan en los detalles.
- La lectura
Los niños adoran los cuentos. La hora del cuento es, para ellos una hora mágica y los libros que los mayores tienen en sus manos y les enseñan, un misterio.
El que lee un texto en voz alta es un intermediario entre el texto y un grupo de oyentes. La lectura oral es aquella que en el destinatario último no es el lector sino el auditorio y tiene una finalidad de auténtica comunicación.
En Educación Infantil, tenemos que servir de ejemplo y leer como leeríamos a un adulto, es decir, sin cambiar las voces de los personajes y sin exagerar las entonaciones. Puede pensarse que la comprensión se reduce si no se utilizan estos recursos, pero no es cierto. La comprensión depende del texto, que debe estar bien elegido y oralizarse como se habla, sin sobreactuaciones.
Se trata de utilizar alternativamente las diferentes formas de comunicación literaria y de trabajar, con cada una de ellas, diferentes aspectos.
Conclusión
En este bloque hemos tenido la oportunidad de conocer diferentes estrategias para contar cuentos en el aula y cuándo es el momento y el lugar adecuados para hacerlo.
En general, es un tema que me ha gustado mucho y que creo que me servirá de mucho para llevar a cabo en mi futura clase. En mi experiencia en las primeras prácticas tengo que decir que sí había momentos de lectura, pero no de historias o cuentos como tal. Sino que la maestra les leía siempre sobre el tema que estuviesen tratando esa semana. Por ejemplo, trataban los volcanes y la maestra escogía un libro sobre curiosidades acerca de los volcanes y se lo leía a los alumnos. Bueno, creo que está bien que se haga eso, porque ya de paso los niños aprenden, pero me faltó “la hora del cuento”.
Espero que en mi aula pueda contar con ese momento de lectura para los niños. A decir verdad, es una de las cosas que más me apetece probar, y ver las caritas de los pequeños mientras narro una historia.
BLOQUE 4: Creación literaria con y para los niños de Infantil.
Contar con mucha variedad de libros en el aula es muy complicado, debido al precio de los libros infantiles, pero una de las soluciones más bonitas es la de crear textos para niños. Puede parecer complicado, pero no es así. Sólo hay que tener en cuenta que el argumento sea cercano a los niños y responda a sus intereses y necesidades, que la estructura sea sencilla, lineal y reiterativa, que los personajes permitan la identificación del niño además de aportar cierto elemento mágico o exótico, que existan enseñanzas evidentes en el terreno de los conceptos, los procedimientos o las actitudes y por último, que el lenguaje sea adecuado a la edad, es decir: vocabulario ajustado, frases cortas, organización morfosintáctica correcta y párrafos breves.
Otra idea es crear textos con los niños. En este caso, el maestro se convierte en el mediador de la actividad y participa solamente encauzándola, fomentando la creatividad y la fantasía, coordinando los turnos de palabra, etc. Puede trabajarse también la creación en cadena: “El libro viajero” o “El libro en clase”.
“El libro viajero” consiste en decidir, entre todos, un tema para trabajar. El maestro escribe e ilustra la primera página y luego, consecutivamente, los niños llevan el libro a su casa y añaden una página pidiendo ayuda a uno o varios miembros de su familia. Cuando el libro viajero esté acabado, se leerá en clase, se enseñarán las aportaciones de cada uno y se colocará en el rincón de la lectura para que pueda ser disfrutado por todos.
“El libro en clase” es un texto misceláneo (dibujos, cuentos, poemas, collages, noticias, fotos...) surgido de diferentes momentos aunque debe intentarse que el tema sea único.
En cuanto a la creación en prosa, hay algunas estrategias para no “quedarse en blanco” y hacer que el proceso sea más sencillo, algunas creadas por Gianni Rodari:
- El dibujo. Mirar una ilustración e inventar un cuento
- Secuencias. Una historia en imágenes secuenciadas debe servir de base para la historia
- Historias mudas. Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas
- Binomio fantástico (Gianni Rodari). A partir de dos palabras sin relación aparente se inventa una historia
- Hipótesis absurda (G.R). Inventar hipótesis absurdas y hacer una historia correspondiente
- Minicuentos. Cortar un folio en todas las mitades posibles hasta hacerlo del mismo tamaño y escribir un cuento pequeñito, añadiendo ilustraciones (al gusto)
- La liberación de la mujer. Se trata de hacer que el protagonista sea una mujer
- Cuentos múltiples por núcleos. Dividir un folio colocado en vertical, en seis columnas iguales y horizontales, cortarlas dejando un margen de 5cm a la izquierda y escribir un cuento breve sobre el siguiente esquema:
1ª columna: Érase
2ª columna: Que
3ª columna: Cuando
4ª columna: Entonces
5ª columna: Se
6ª columna: Y
Juntar todos los cuentos y unirlos por el margen de la izquierda
- Estructura de un cuento en otro espacio o tiempo. Coger un cuento ya escrito y situarlo en otro contexto: “Alicia en el País de los Romanos”
- Y ¿después del cuento?. Inventar posibilidades para el final de los cuentos y escribir otro: ¿Qué pasó con los 7 enanitos después de la “resurrección” de Blancanieves?
- Palabras nuevas en un cuento poopular. ¿Qué pasaría con el cuento de Caperucita Roja si tuviésemos que meter en él las palabras “marketing”, “audiovisuales” y “aeropuerto”?
- Cuentos al revés. Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos, los guapos feos y los feos guapos.
- Apellidos. Inventar el escudo de nuestro apellido, dibujarlo e imaginar la historia que justifique sus elementos
- La bandera. Se trata de dibujar la bandera de “nuestro” país y describir su forma de vida
- Biografías a partir del nombre. ¿Quién fue Vicente Nario? y ¿Leo Pardo? Inventar más posibilidades y escribir un cuento
- Historias en primera persona. ¿Qué contarías si fueras un semáforo, una cafetera o un bolígrafo?
- El título metafórico. Escoger un verso de un poeta surrealista y a partir de ahí, escribir una historia
Para la creación en verso también existen algunas estrategias:
- ¿Cómo es? Inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno
- Tantanes. Crear chistes hiperbólicos del tipo: “Era tan pequeño, tan pequeño, que...”
- La letra madre. Elegir una letra y construir una frase en la que todas las palabras léxicas contengan esa letra
- Trabalenguas. Inventar un trabalenguas utilizando palabras con repetición de sonidos difíciles de discriminar
- Adivinanzas. Pensar un objeto o una persona. Definirlo, sin nombrarlo, de modo que los demás puedan averiguarlo
- Pareados
- Greguerías
- Letanías. Pensar un tema y componer cada verso con una frase corta. Cada frase debe acabar en punto y recoger una idea completa, y ¡está prohibida la rima!
- ¿Cómo te llamas? Se trata de hacer un acróstico sencillo con las letras de un nombre. Cada letra en vertical debe iniciar una palabra en horizontal
- Acrósticos. Versos sin rima. Pensar una palabra y escribir un acróstico, pero en vez de sólo con una palabra, con una frase corta o grupo nominal
- Caligramas. Un poema visual en el que, por medio de palabras, se dibuja el objeto del que se habla
- Repeticiones. Inventar un verso que vaya a servir como estribillo de un poema
- Poema de preguntas
- Encadenamiento. Encadenar frases: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera
- Recreación de poemas
- Enredar poemas. Dos poemas breves se pueden enredar en uno solo, compuesto por versos descolocados de los otros dos
- Poema absurdo. Presentan un contenido extraño e introducen como versos o como elementos de sus versos números, onomatopeyas, recortes de revistas, dibujos...
- Poema sobre canción. Se trata de elegir una canción, fijarse en sus versos y cambiar la letra a una canción contando con el ritmo de la música
En cuanto a la creación dramática, pueden presentarse los mismos recursos que para la prosa, son también validos. Sólo que esta vez se elabora un elenco de personajes y se reestructura la historia para convertirla en diálogos. Otra forma de elaborar una obra dramática es la del “juego de rol”. En este caso, cada niño dice quién quiere ser y cómo quiere ser. Con todos los personajes, se inventa la historia y los niños van añadiendo aspectos argumentales a partir de su propia actuación improvisada.
Y por último, la creación literaria es un ejercicio muy divertido para los alumnos y es una forma de acercarlos tanto a la escritura como a la lectura. Hay tres reglas básicas para la creación de libros que van a estar en el aula: resistencia, mínima inversión económica y poca dedicación temporal.
Conclusión
Hemos tenido la oportunidad de crear tres tipos de textos: en prosa, en verso y una creación dramática. Es algo que nunca creí que haría pero que me he dado cuenta que es indispensable saber hacer.
Cuando estemos al frente de una clase de Educación Infantil y no contemos con muchos libros en nuestra biblioteca de aula, siempre es bueno tener otros recursos para poder tenerla llena.
Además, también es importante hacer a los alumnos partícipes de las creaciones, permitiéndoles adentrarse en el mundo de la lectura y despertando en ellos el deseo lector. En vez de hacer de ello algo aburrido y monótono, podemos hacer uso de las diferentes estrategias que hay propuestas para la creación de diferentes tipos de libros.
Cuando estuve de prácticas, los niños de la clase en la que me tocó estar, realizaron el “Cocinero viajero”. Otra opción interesante. Es como el “Libro viajero” pero con recetas de cocina. Cada semana, un niño de la clase elegido por sorteo se lo llevaba a su casa para realizar con los padres una comida o postre y plasmarlo en el libro mediante imágenes, pequeñas anotaciones y, claro, recetas. Creo que también es una mágica oportunidad de incluir a los padres en el desarrollo del aprendizaje de sus hijos y de contar con ellos para diferentes actividades.
Sin duda creo que me servirá para un futuro, al igual que la adaptación de cuentos folclóricos o tradicionales, para poder contar con una amplia biblioteca de aula y evitar que mis alumnos no caigan en la monotonía de la lectura aburrida y rutinaria.
BLOQUE 5: Biblioteca de aula y animación a la lectura.
La biblioteca es un elemento indispensable e insustituible en el marco general del proceso enseñanza-aprendizaje. Su utilidad como recurso para la ampliación de la actividad docente y para el refuerzo de una auténtica educación integral, justifica su creación en las escuelas y los esfuerzos por cuidar su organización y su funcionamiento.
Cuenta además con un aspecto cargado de atractivo para los propios alumnos: se convierte en el rincón de la lectura, en el marco idóneo para el ejercicio del placer de leer, para el desarrollo del hábito de la libre elección y para satisfacer los naturales deseos de saber o de ampliar sus conocimientos como resultado de un auténtico planteamiento activo del aprendizaje.
Enseñar a leer, antes de aprender a leer, es decir, antes de aprender a descodificar alfabéticos, es tan necesario como enseñar a lavarse los dientes. Es uno de los peldaños más importantes en la educación inicial.
Las primeras lecturas en el aula corresponden a la lectura simbólica, a la lectura de aciones e imágenes que supone un importante acercamiento a la descodificación de signos lingüísticos: son los libros de prelectura.
Por otro lado, el espacio físico de la biblioteca debe ser agradable, amplio y luminoso. Se encontrará acondicionado con almohadones, colchonetas y alfombras, así como con mesas y sillas apropiadas para las edades de los chicos. Además, debe permitir múltiples y muy distintas actividades. mirar cuentos e imágenes, escuchar narraciones, escuchar cuentos, ver obras de teatro...
Las condiciones que deberíamos conseguir serían:
- Ambiente estimulante, motivador y ordenado
- Cálido y confortable, próximo al hogar
- Propicio al uso autónomo por parte de los niños
- Facilitar diversas actividades y elecciones diversas
- Ambiente flexible con espacios polivalentes
- Evitar los estereotipos en la decoración de los espacios
- Identificar la organización con carteles alusivos, colores o símbolos
- Evitar las interferencias acústicas, determinando las vías de circulación, los accesos...
La selección y gestión de los fondos viene definido por las etapas de los niños:
- Desde el nacimiento a los dos años. Al bebé le impresionan los sonidos, los movimientos hechos ante él. Las canciones, rimas y veros cortos acompañados de gestos.
- De los 2 a los 4 años. El niño comienza a diferenciar entre el yo y lo exterior. Es un período de animismo. Por eso el niño gusta de cuentos y fábulas con personificaciones y objetos animados
- De los 4 a los 7 años. El niño va desarrollando su capacidad de representación. Gusta del dibujo, el juego simbólico, la dramatización. Es el momento de trabajar la lectura de la imagen, descubrir las figuras entre los dibujos...
- De los 2 a los 3 años. Gustan de cuentos muy cortos de temas sencillos y claros de ideas y lenguaje, relacionados con la vida cotidiana. También los que favorezcan el enriquecimiento del vocabulario a través del juego con la palabra (adivinanzas, cancioncillas...)
- Sobre los 4 años. Llega un momento de fantasía desbordante, gusta lo mágico y fantástico, cuentos de hadas y cuentos maravillosos. Los de animales también gustan, así como los que cultivan los sentidos: libros de imágenes, texturas...
Para leer se requiere una cierta disponibilidad personal y muy diversas razones. La animación a la lectura es un acto consciente realizado para producir un acercamiento afectivo e intelectual a un libro concreto, de forma que este contacto produzca una estimación genérica hacia los libros. Se pretende conseguir el auténtico placer de la lectura, y la primera condición en el desarrollo de las estrategias propias de la animación a la lectura es la preparación y el entusiasmo del animador.
Al principio el libro es un objeto más que hay que ir distinguiendo desde los primeros meses, normalmente con la ayuda del adulto. Debe darse un acercamiento a través de libros como los que están hechos de tela. Luego el niño irá aprendiendo a pasar las hojas, que es un ejercicio de motricidad fina que le gusta al bebé.
De los 3 a los 6 años la imagen sigue siendo la forma de lenguaje mejor en este momento. La ilustración debe ser fiel a la realidad, y la imagen tiene un valor referencial, que le da respuesta a sus interrogantes si refleja la realidad. El texto es una guía para el adulto que lee y un primer contacto con el lenguaje escrito como fuente de información.
Progresivamente, con el desarrollo del lenguaje y la función simbólica, se van abriendo perspectivas para el animador: el libro se puede usar como juego, como estímulo de la creatividad y la fantasía.
Las estrategias de animación son las siguientes:
- Lectura icónica
- Dibujar los personajes
- Seriar dibujos
- Gesticular sobre lo narrado
- Representar la acción de algún personaje
- Definir estados de ánimo de los personajes
- Película anterior
- ¡Te equivocas!
- La frase pirata
- ¿Esto de quién es?
- ¿Quiénes están?
- Los otros títulos
- Fiesta de los personajes
Conclusión
No siempre vamos a poder contar con una biblioteca llena... Así que después de analizar, crear, adaptar y construir libros... Es importante no olvidarse de contar con ellos en nuestra biblioteca de aula.
Creo que ha estado muy bien aprender esto, el cómo gestionar el presupuesto con el que contamos, el espacio y el tiempo de dedicación a la lectura. Sin embargo, tendríamos que contar con un aula enorme en el que pudiésemos realizar cualquier cambio. La verdad es que espero que esto sea posible y que pueda, después de todo, tener una amplia biblioteca de aula gracias a los recursos que nos ha brindado la profesora.
En mi experiencia en las prácticas, pude observar varios elementos. El aula estaba organizada por rincones en su totalidad (el rincón de lectoescritura, el de mates, el de arte, el de biblioteca, el de ciencias, el de juego simbólico y el de informática), y por lo tanto, cada tema tenía su espacio.
El rincón de biblioteca estaba situado con buena luminosidad y dentro de la amplitud de la clase, estaba bien, pero quizás si era pequeño para lo que debería ser. Sin embargo, contaba con una alfombra y varios cojines para que los niños se recostasen a su gusto, además de un par de sillas-hamacas. Y estaba rodeado de un par de muebles en los que podían encontrarse todos los libros. Aunque un día, echando un vistazo, me di cuenta de que prácticamente no había cuentos, sino que eran todo libros sobre temas concretos (los volcanes, los dinosaurios...). Que están muy bien, como he mencionado ya antes, pero está mucho mejor que cuenten con libros que no sean meros transmisores de conocimiento.
Así que eso es una cosa que me apunto para mi futuro.
CONCLUSIÓN FINAL
Los cuentos de antes de dormir cuando eras niño, tus padres haciéndote reír y llorar con cada historia, tú haciendo de “cuentacuentos” a tus amigos, las historias de miedo que os contabais en una noche oscura, los libros que te llenaban de sentimientos, de vida, de pasión...
La literatura infantil... ese gran “desconocido”.
Y pongo “desconocido” porque, aunque todos la conocemos, no todos la practicamos. Y es que no nos damos cuenta de que de que la literatura infantil refuerza la finalidad de dotar a los niños de las competencias precisas para emplear la lengua como instrumento de comunicación, representación y aprendizaje, así como de animarles y motivarles a la lectura.
Tan importante es reforzar el aprendizaje de un niño en ámbitos académicos, como personales. Y mi pregunta es... ¿por qué no fortalecemos lo segundo?
Estos últimos meses he tenido la suerte de cursar la asignatura de “Literatura Infantil” y para comenzar, tengo que reconocer que a priori tenía una idea equivocada de lo que realmente era. Pensaba que iba a sentarme a estudiar libros y más libros, autores, estrategias comunicativas, etc. Porque la verdad, es lo que he hecho durante toda mi vida con las asignaturas de literatura. Realmente no tenía ni idea de lo que me esperaba.
He podido darme cuenta de lo importante que es la literatura desde temprana edad. Y la verdad es que mi primer pensamiento al darme cuenta de esto, fue yo misma volviendo a la infancia, e imaginándome sentada delante de mis padres o mi profesora con cara de “boba” escuchando una historia que me hiciese volar. ¡Me habría encantado!
Aunque con esto no estoy diciendo que en mi infancia hubo falta de sueños y de historias. Pero sí es cierto que si alguien le hubiese dado más importancia, no habría llegado con esa predisposición a la asignatura de literatura.
He conocido muchísimos cuentos y autores, sí. Tal como esperaba. Pero no me he sentado a estudiarlos “de pe a pa”, como creía. Sino que el desarrollo global de la asignatura ha sido divertidísimo, entretenido y motivacional. He aprendido a analizar un libro, a contarlo de diferentes maneras, a adaptarlo, e incluso ¡a crearlo! Cosas que ni me imaginaba que aprendería, la verdad.
Sí que sabía que los libros a estas edades podían trasladarles a lugares mágicos, desarrollando su imaginación, etc., pero prácticamente desconocía el hecho de que también pueden ayudarles a superar ciertos aspectos de su vida cotidiana, como el miedo a la oscuridad, lo celos por la llegada de un nuevo hermano, la separación de sus padres... Por eso mi visión ha dado un giro de 180º.
Por otra parte, tengo que decir que agradezco este giro. Me estoy formando como futura maestra, ¡era algo que debía pasar! Cada día nos inculcan la necesidad actual de mejorar la calidad de la educación, de innovar, de no acomodarnos.
Para finalizar, creo que la estrategia de utilizar un blog para la asignatura ha sido muy inteligente. Al principio me daba bastante pereza, ya que nunca había utilizado esta metodología. Pero una vez que le coges el truquillo, ¡hasta engancha! Y también digo inteligente porque cada una puede aportar su gusto personal a las entradas que va haciendo y además, ver y comentar las entradas del resto, y ayudarnos a realizar trabajos mejores con nuestros comentarios. De esta forma además de realizar trabajos individuales, de diferente forma fomentamos el trabajo cooperativo ayudando a las compañeras a mejorar.
No tengo nada más que añadir... Me ha gustado la experiencia de cursar esta asignatura y puedo decir que es una de las asignaturas de la que más he sacado provecho y con la que más he disfrutado. La profesora nos ha hecho volar a mundos mágicos incluso con nuestra edad cuando nos ha contado cuentos, nos ha mostrado otras versiones de cuentos muy conocidos y que la gente desconoce, esos temas morbosos que nos gustan a todos... Jaja. Nos ha mostrado la historia de la literatura de forma diferente y hemos hecho mogollón de actividades divertidas. He aprendido muchísimas cosas que desconocía, y muy útiles. Todo me lo apunto para un futuro. ¡Gracias, Irune!