jueves, 26 de febrero de 2015

Borrador 2: Bloque 1. Lenguaje oral, lengua y comunicación

La actividad práctica consiste en plantear una actividad de comunicación oral en gran grupo atendiendo a la edad de los alumnos y especificando el tratamiento que se le dará a toda la clase y, en especial, a dos niños: uno que no participa en los diálogos orales y otro que no respeta, no escucha y habla continuamente para imponer su punto de vista. 

Edad y su desarrollo

La actividad que he decidido realizar para favorecer la comunicación oral va dirigida a niños de 3º de Educación Primaria (de edad 8-9 años).

He escogido esta edad por diversas razones.

  • Desarrollo intelectual. Es la "edad de la razón". El niño está en la etapa de las operaciones concretas (Piaget, 1896-1980), en la que la intuición da paso al razonamiento, que se debe a la aparición de la reversibilidad del pensamiento. Éste se hace más analítico y más sensible a las relaciones objetivas. Aparece cierto espíritu crítico y un sentimiento de certeza ante la percepción de la existencia de "lo imposible" o "lo contradictorio". Empieza a ser capaz de entrar en mayor contacto con la realidad y de reflexionar. Además, el sentido del tiempo empieza a ser más práctico y detallado.
  • Desarrollo psicológico. El juego sigue teniendo un papel importantísimo a esta edad. Sirve no únicamente como descarga de energía, si no también como enseñanza del funcionamiento grupal, aprender a soportar la rivalidad, aprender el dominio y la integración corporal y la tolerancia entre unos y otros. Conforme avanza esta etapa, el niño va siendo capaz de controlar su impulsividad y esto hace que aumente la capacidad de pensar y de descubrirse a sí mismo. Se potencia la reflexión y la imaginación. Es en esta etapa cuando el niño aprende a expresar con palabras lo que desea y siente, facilitando la comunicación verbal y emocional y los vínculos con los otros.
  • Desarrollo social. A los 8 años el niño aún está en el proceso de ruptura con la individualidad que posee en casa, aunque cada vez en menor medida. En la escuela es uno más y tiene que esforzarse por hacerse un hueco. A esta edad comienzan a ser primordiales las relaciones con el adulto / maestro y sobre todo, entre iguales, es decir, su vida social. Hasta los nueve o diez años su relación no es individual, si no que la necesidad del grupo está puesta en función de realizar sus actividades y su propia afirmación.

Actividad

  • Tema: la ciudad
  • Nombre: "Nuestra pequeña ciudad"
  • Materiales: papel continuo (de unos 40x40cm), fotografías de diferentes elementos de la calle o de una ciudad, y celo
  • Desarrollo: la actividad se desarrollará en dos partes. La primera, una "actividad motivadora" para despertar en los niños cierta curiosidad hacia el tema, y la segunda, la "actividad de enseñanza-aprendizaje", en la que desarrollarán el contenido del tema utilizando la comunicación oral
  • Duración: 50-60 minutos (aproximadamente unos 15 minutos para la primera parte, y unos 35-45 minutos para la segunda parte de la actividad)

Previamente

¿Cómo colocaremos el aula? Ya que se trata de una actividad común, en gran grupo, en la que todos participarán por igual, colocaremos las mesas en forma de "U" para poder escucharnos mejor los unos a los otros. 


Una vez colocados de esta manera,  estableceremos una serie de "normas" o "pautas" para que pueda desarrollarse la actividad correctamente y sin incidentes. 

  • Todos nos escuchamos
  • Las ideas de todos valen
  • Esta es una actividad en la que todos participamos, por lo tanto hay que respetar los turnos de palabra. ¿Cómo? Utilizaremos la "pelota de la palabra"
  • "La pelota de la palabra" es (como su nombre indica) una pelota que utilizaremos para hablar. El que tenga la pelota en la mano, podrá hablar. Y el que no, tendrá que escuchar y esperar su turno
  • Vamos a intentar que sea lo más divertida posible
  • Ayudaremos a algún compañero si necesita ayuda
Tras haber establecido y entendido las normas, comenzará la actividad.


Actividad motivadora

Para esta primera parte de la sesión, que durará unos 15 minutos aproximadamente, necesitaremos el papel continuo y las fotografías. Haremos una ciudad entre todos.
El papel continuo no estará en blanco, si no que previamente le habré dibujado carreteras, pasos de cebra y algunos espacios donde colocaremos las fotografías, más o menos como aparece en la fotografía:




Algunos de los ejemplos de las fotografías que colocaremos serían:

   



Colocaré el "mapa" incompleto (papel continuo) en la pared y repartiré las fotografías a los alumnos (habrá varias copias de las mismas y más variedad). Les explicaré que el fin de la actividad será crear una ciudad entre todos, así que tendrán que ir aportando ideas de qué debería haber en una ciudad, por qué, si en su barrio están estos elementos/edificios y si han ido alguna vez. 

A medida que vayan aportando ideas (siempre utilizando la "pelota de la palabra"), iré colocando las fotografías donde el niño/a me indique. Esta actividad podría causar cierto debate, ya que es posible que la idea de algún niño sobre, por ejemplo, colocar el parque al lado del hospital sea mejor o peor idea para otro compañero. Esto es bueno, ya que dará más juego el hecho de comunicarse entre ellos y exponer sus puntos de vista. Por supuesto, ninguno podrá hacer aportaciones fuera de su turno si no tiene la "pelota de la palabra". Esto nos ayudará a que se respeten entre ellos y será muy positivo para el niño que, como mencionamos en un principio, no respeta los turnos de escucha y de palabra e interrumpe constantemente.

Sería bueno que todos participasen en esta primera actividad de inicio, pero si no ha sido posible, para eso está pensada la siguiente actividad, que durará más tiempo.


Actividad de enseñanza-aprendizaje

Esta segunda parte estará enfocada a ubicar los contenidos que acaban de tocarse y a favorecer la comunicación verbal mediante la creación una historia.

Me explico. Comenzaré a contar una historia aprovechando el tema de la anterior actividad: la ciudad. Cuando llegue a determinado punto, me pararé y les indicaré que deben continuar la historia entre todos. Podría hacerse de dos formas: 

  1. Dejarles el resto del tiempo para que, entre todos, aportasen ideas sobre cómo continuar la historia. De esta manera hablarían entre ellos y, con ayuda de la pelota, respetarían las ideas y los turnos del resto. Una vez puestos de acuerdo, un portavoz (el niño que nunca interviene) terminaría de contar la historia en su totalidad
  2. O bien, que la vayan completando uno por uno, en voz alta. La condición es que tendrían que continuar la historia por donde el compañero la ha dejado, utilizando los contenidos de la ciudad. En esta segunda opción entra en juego la colaboración entre ellos. Es decir, si un niño no se le ocurre qué decir o cómo continuar, los demás pueden ayudarle aportando ideas. Eso hará más fácil el momento en que le toque al niño que nunca interviene a hablar en voz alta
Por ejemplo:

"Esta es la historia de Manuel, un niño que vivía en Madelona. Madelona era una ciudad peculiar, ya que tenía los edificios al revés. Las Iglesias estaban apoyadas sobre la cruz, las puertas estaban en la parte más alta y las ventanas estaban a ras de suelo.
Manuel era un niño, sin embargo, normal y corriente. Le gustaba ir al parque, al cine... Y como tenía muchos amigos, le gustaba mucho jugar y hacer planes con ellos. 
Sus padres eran unas personas muy ocupadas y siempre le encargaban hacer recados, que si vete a comprar pan, que si se me han acabado las medicinas, ve a comprar más, que si ve a sacar al perro... ¡Todo el día igual! Pero, la verdad, a él no le importaba.
Un día, mientras sus padres estaban echándose la siesta, Manuel decidió salir a jugar al parque un rato. Aunque sabía que después tenía que hacer un montón de recados. Cuando estaba llegando al parque..."

Y es el turno de los niños. 


Evaluación

¿Cómo voy a evaluar? Por una parte evaluaré la actividad en sí,




 y por otra, a los alumnos.




Conclusión

Es importante, cada vez que queremos enfocar una actividad a algún tema en concreto, que el tema sea cercano a los niños, que les interese o que les motive. Uno de los métodos para hacer que les resulte interesante es realizando una actividad previa de motivación / de ayuda. Esto les introducirá en el tema y se lo tomarán de una manera más amena o divertida, creando en ellos ganas para introducirse en el aprendizaje.

La actividad propuesta creo que favorece, además de la comunicación oral de los alumnos (entre ellos y entre ellos y la maestra), la imaginación, la colaboración entre ellos, el respeto por los demás compañeros y la capacidad de escucha y retención de las ideas. Además, les permite introducirse más en el tema, ya que es cercano a ellos, lo conocen, se sienten cómodos hablando de su barrio, de los lugares que visitan con sus padres, amigos o con el propio colegio. 

Creo que he solucionado bien los contratiempos con los que nos encontrábamos al principio (los dos niños: el que no intervenía por timidez y el que interrumpía imponiendo su punto de vista) de manera que no se hayan sentido intimidados o coaccionados a realizar ninguna actividad que no quisiesen. Si no que al ser una actividad de grupo, todos colaboran, todos hacen lo mismo, todos participan y todas las ideas cuentan.