El origen de la palabra "folclore" data de 1846. Fue acuñada por el inglés William John Thoms, sustituyendo al concepto de "antigüedades populares" que existía hasta la fecha. La tradición cultural o folclore hace referencia a diferentes aspectos de la cultura popular, en este caso centrándonos en la literatura:
- Canciones
- Retahílas
- Leyendas
- Romances
- Fábulas
- Trabalenguas
- Cuentos maravillosos...
Las tres características fundamentales del folclore son:
- El anonimato (son contados "de boca en boca" y no hay un autor)
- La oralidad (no se recogen de forma escrita hasta mucho más adelante)
- La multiplicidad de variantes (por la transmisión vertical y horizontal)
Los viajantes y buhoneros (vendedores ambulantes) eran los encargados de transmitir estas historias de pueblo en pueblo, y que posteriormente los cabeza de familia contaban a generaciones más jóvenes. Por lo tanto, es lógico encontrarse con un mismo cuento relatado de cientos de formas diferentes en distintas culturas, ya que cada persona que contaba dicho cuento aportaba su manera de contarlo, y como bien sabemos, nunca se cuenta un mismo cuento dos veces igual.
En esta entrada me centraré en los cuentos folklóricos. El cuento folklórico podría definirse como un relato breve de asunto ficticio y carácter lúdico surgido de la tradición oral.
Algunos de los cuentos folclóricos que han llegado hasta nuestra época y que todos conocemos son:
- Blancanieves y los siete enanitos
- Hansel y Gretel
- El gato con botas
- Los tres cerditos...
Aunque, particularmente me gustaría hablar de "Caperucita roja". El cuento que conocemos actualmente está adaptado a la edad infantil. Sin embargo, en sus orígenes contaba una historia muy diferente...
Se cree que en algún pueblo de la Europa antigua, una chiquilla fue a pasear o a coger flores al bosque, o de viaje al pueblo más cercano, por el que se llegaba atravesando un bosque. Una vez allí, se encontró a un hombre, un hombre que posiblemente fuera un violador o un ladrón y que acabó matando a la chiquilla. Una persona que pasaba por allí, la encontró tirada en el suelo cubierta de sangre, lo que posteriormente derivó en la caperuza roja. Y el hombre que la atacó, derivó en el lobo que conocemos actualmente. Todos los cambios que conocemos hasta ahora se han ido incorporando a medida que la historia corría de pueblo en pueblo. Y actualmente, gracias a adaptadores como Perrault, o los hermanos Grimm, que recogieron la historia de manera escrita y adaptaron la historia, nos es posible conocerla.
Hablando de Perrault...
Él acaba la historia de Caperucita roja con una frase, con la que pretende dar una lección moral a las jóvenes que entablan relaciones con desconocidos (llevando el contexto a lo sexual):
"Vemos aquí que los adolescentes y más las jovencitas elegantes, bien hechas y bonitas, hacen mal en oír a ciertas gentes, y que no hay que extrañarse de la broma de que a tantas el lobo se las coma. Digo el lobo, porque estos animales no todos son iguales: los hay con un carácter excelente y humor afable, dulce y complaciente, que sin ruido, sin hiel ni irritación persiguen a las jóvenes doncellas, llegando detrás de ellas a la casa y hasta la habitación. ¿Quién ignora que lobos tan melosos son los más peligrosos?".
"Vemos aquí que los adolescentes y más las jovencitas elegantes, bien hechas y bonitas, hacen mal en oír a ciertas gentes, y que no hay que extrañarse de la broma de que a tantas el lobo se las coma. Digo el lobo, porque estos animales no todos son iguales: los hay con un carácter excelente y humor afable, dulce y complaciente, que sin ruido, sin hiel ni irritación persiguen a las jóvenes doncellas, llegando detrás de ellas a la casa y hasta la habitación. ¿Quién ignora que lobos tan melosos son los más peligrosos?".
El cuento completo:
El tema del folklore es un tema realmente interesante: descubrir las verdaderas historias, la vida literaria anterior, el "de boca en boca", las modificaciones de los cuentos que conocemos actualmente... Me gusta pensar que antiguamente era su forma de entretenerse, y que los cuentos infantiles de hoy en día no fueron así en un principio, sino que han sido adaptados por diferentes autores posteriores, y en sus orígenes eran historias para el calor de la lumbre, para cuando caía la noche y lo usaban como entretenimiento hasta la hora de acostarse... La literatura está resultándome mucho más interesante ahora.
¡Espero que os haya gustado esta pequeña introducción a la literatura tradicional!


Una entrada muy chula. Te la anoto como voluntaria.
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